Misionero,
Doctor Illuminatus, Doctor Inspiratus
Apodo:
Doctor Iluminado
Nacimiento:
c. 1.232, Ciudad de Mallorca, Reino de Mallorca, Corona de Aragón
Fallecimiento:
1.315 o 1.316 Mar Mediterráneo (a bordo de un barco rumbo a
Mallorca)
Venerado
en: Iglesia católica
Ramon
Llull (Mallorca, c. 1.232 – 1.315 o 1.316), 1.234 también conocido
como Raimundo Lulio en castellano, fue un laico próximo a los
franciscanos (pudo haber pertenecido a la Orden Tercera de San
Francisco), filósofo, poeta, místico, teólogo y misionero
mallorquín. Fue declarado beato por «culto inmemorial» y no por
los cauces oficiales. Su fiesta se conmemora el 27 de noviembre.
Se
le considera uno de los pioneros en usar el catalán escrito y uno de
los primeros en usar una lengua neolatina para expresar conocimientos
filosóficos, científicos y técnicos, además de textos
novelísticos. Se le atribuye la invención de la rosa de los vientos
y del nocturlabio.
Conocido
en su tiempo por los apodos de Arabicus Christianus (árabe
cristiano), Doctor Inspiratus (Doctor Inspirado) o Doctor Illuminatus
(Doctor Iluminado), Llull fue una de las figuras más avanzadas de
los campos espiritual, teológico y literario de la Edad Media. En
algunos de sus trabajos (Artificium electionis personarum, 1247-83 y
De arte electionis, 1299) propuso métodos de elección, que fueron
redescubiertos siglos más tarde por Condorcet (siglo XVIII).
Fue
escritor, divulgador científico, misionero, teólogo, entre otras
cosas, y dejó en estos ámbitos una obra ingente, variada y de muy
alta calidad escrita en catalán medieval, árabe y latín. La mayor
parte de ella aún no ha sido traducida al castellano.
Nació
en Palma, la capital del Reino de Mallorca que el rey Jaime I acababa
de conquistar, uniendo políticamente en la Corona de Aragón los
recientemente conquistados territorios baleares. No se conoce la
fecha exacta de su nacimiento, pero debió ser entre finales de 1232
y comienzos de 1233. Ramon era hijo de Ramon Amat Llull e Isabel
d'Erill, miembros de una importante familia de Barcelona.
Según
Umberto Eco, el lugar de nacimiento fue determinante para Llull, pues
Mallorca era una «encrucijada en la época de las tres culturas,
cristiana, islámica y judía, hasta el punto de que la mayor parte
de sus 280 obras reconocidas fueron escritas inicialmente en catalán
y en árabe».
Antes
de casarse, ingresó en la corte del rey de Aragón en calidad de
paje de su hijo segundo Jaime, futuro Jaime II de Mallorca. Pronto
los nobles fueron conscientes de la brillante inteligencia de Ramon y
lo convirtieron en preceptor del infante don Jaime, hijo de Jaime I
de Aragón, Su ascenso en la corte de Aragón fue meteórico: fue
sucesivamente senescal y mayordomo real del infante Jaime.
Durante
sus años en la corte, Ramón se dedicó a llevar una vida mundana,
licenciosa y alegre, disfrutando lujos con gran ostentación y
teniendo amoríos con doncellas, incluso adulterios declarados. A
menudo se ha exagerado esta faceta de Llull, por comparación,
exaltar su posterior conversión mística, durante este período la
obra de Llull se reduce a canciones de amor, picarescas y divertidas,
aptas para ser cantadas por los trovadores.
Hacia
1267, a sus 30 años, la vida de Ramon sufrió un vuelco
trascendental, él mismo describe cómo tuvo una serie de cinco
visiones de Cristo crucificado en cinco noches consecutivas. La
profunda impresión que le causaron estas visiones lo llevó a vender
sus propiedades y patrimonio para adelantar la herencia de su mujer e
hijos, a los que abandonó por sentirse llamado por Dios para
predicar en los caminos.
Su
etapa de nueve años de formación teológica y moral duró hasta
1275: en la Ciudad de Mallorca conoció y compró un esclavo musulmán
de quien se sirvió como maestro para aprender el árabe.
Luego
se retiró a una cueva en el Monte de Randa (Mallorca) donde se
entregó a la meditación y la contemplación, y por último entró
al monasterio cisterciense de La Real donde los monjes le enseñaron
latín, gramática y filosofía (tanto islámica como católica).
En
1274 el infante Jaime (que reinaría como Jaime II de Mallorca),
antiguo alumno de Llull, lo llamó a su castillo de Montpellier,
donde bajo el mecenazgo del príncipe, el estudioso pudo escribir su
Ars demostrativa ('El arte demostrativo'), obra que le valió ser
recompensado con un dinero que invirtió de inmediato en la
construcción del monasterio de Miramar en su isla natal. El objetivo
de este monasterio era adiestrar misioneros para cristianizar a los
árabes, enseñándoles las técnicas misioneras, métodos para
desautorizar la filosofía islámica, enseñanza del árabe.
La
combinación exclusivamente luliana de estudios lingüísticos y
teológicos para que los misioneros pudiesen evangelizar a fieles de
otras religiones e idiomas encantó al papa Petrus Hispanus (Juan
XXI), quien felicitó públicamente a Ramon en 1276.
El
papa siguiente, Nicolás IV, escuchó las exigencias de Llull para la
convocatoria a una nueva cruzada sobre territorios dominados por los
musulmanes, pero el pontífice se mostró remiso. El estudioso
decidió, entonces, emprender su propia cruzada personal, que lo
llevaría a Europa (Alemania, Francia e Italia), Tierra Santa, Asia
Menor y el Magreb. Le interesaba sobremanera convertir a los
musulmanes y judíos de esas regiones, por lo que no dudaba en
predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas, lo que no
siempre era recibido con agrado por los fieles de esos templos.
Durante
esos viajes escribió gran cantidad de obras, destinadas
principalmente a señalar los errores de los filósofos y teólogos
de las otras religiones. Intentó fundar, asimismo, nuevos
monasterios católicos en las zonas que visitaba.
En
1286 Ramon Llull recibió su título de profesor universitario
(magister) por la Universidad de París. Un año después viajó a
Roma para someter a pontífices y dignatarios sus proyectos de
reforma de la Iglesia, pero, una vez más, nadie lo escuchó, porque
iba a solicitar financiación para la Cruzada que ambicionaba para
poder convertir a todos los infieles de Tierra Santa.
Viendo
que sus ruegos no obtenían el eco que esperaba, ingresó en 1295 en
la orden franciscana, Fue aceptado en la Orden Tercera Franciscana,
una de las tres ramas fundadas originalmente por el Santo de Asís,
llamada Hermanos y Hermanas de la Penitencia.
En
1299, su antiguo discípulo, el por entonces rey de Mallorca Jaime
II, lo autorizó para predicar en las mezquitas y sinagogas de su
reino. Será la primera vez que Ramon Llull pueda cruzar los umbrales
de los templos para expresar sus ideas ante los no cristianos.
En
1305 propuso su segunda versión sobre cómo recuperar Tierra Santa:
el proyecto Rex Bellator, de unificación de las órdenes militares
bajo el poder de un príncipe cristiano, soltero o viudo. La
conquista se efectuaría partiendo de Almería, Granada, el norte de
África y Egipto, bajo la protección de una flota. Parece claro el
papel que en todo ello habría de jugar el rey Jaime II de Aragón,
que acababa de conquistar Murcia y que había establecido contactos
para mercaderes de la Corona de Aragón en Alejandría.
La
caída de los restos del reino de Jerusalén (San Juan de Acre, 1291
y Arwad, 1302) sacudió las conciencias de muchos cristianos que solo
podían explicarse el desastre a causa de pecados o vicios colectivos
de la cristiandad que había que erradicar con profundas reformas.
En
1307, Ramon Llull viajó al norte de África a continuar predicando,
pero, enfrentado con un grupo de musulmanes, estuvo a punto de ser
lapidado. Deseoso de salir de allí, se dirigió a la ciudad italiana
de Pisa. Pero el buque que lo transportaba se hundió, y el monje
mendicante fue uno de los pocos supervivientes del naufragio,
logrando alcanzar la costa italiana después de una dura lucha contra
la tempestad.
Ramon
viajó a Túnez para continuar misionando. Es este trayecto escribió
Liber de Deo et de mundo ("Libro acerca de Dios y el mundo")
y Liber de maiore fine intellectus amoris et honoris ("Libro
acerca del fin mayor de la inteligencia: el amor y el honor").
Ambas están fechadas en diciembre de 1315 y serían sus últimas
obras.
Se
desconoce la fecha exacta de su muerte. Se considera que falleció
entre 1315 y 1316, cuando regresaba de su viaje desde Túnez hacia
Mallorca. Ciertos cronistas afirmaron que fue linchado por una turba
de airados musulmanes en Bugia, de lo que no hay prueba formal aunque
padeciera prisión, golpes e insultos, Está enterrado en la Basílica
de San Francisco de Palma de Mallorca.
El
pensamiento luliano y su concepción artística
Seguidor,
como buen franciscano, del pensamiento de Roger Bacon y San
Buenaventura, Llull introdujo una gran innovación al incluir el
pensamiento moral caballeresco dentro de la filosofía y la teología
de su tiempo.
Por
ello Llull se embarcó también en una cruzada en pro del pensamiento
místico y caballeresco en contra del racionalismo a ultranza
representado por el pensador cordobés Averroes.
Ramon
insistió en la doctrina de la Inmaculada Concepción de María,
contra la opinión, entonces ortodoxa, de Santo Tomás de Aquino. La
esencia divina había de tomar una primera materia perfecta para
poder formar el cuerpo de Jesús. Ello era impensable si María misma
había nacido sujeta al Pecado original, por lo que ella tenía que
haber sido concebida sin pecado. Estas ideas llevaron al Inquisidor
Nicolás Aymerich a perseguir póstumamente las obras de Ramon Llull.
Sin embargo, el rey Pedro el Ceremonioso protegió la memoria del
beato y expulsó al Inquisidor del reino de Aragón, y, finalmente,
la Iglesia católica terminó por establecer la opinión de Llull
como dogma.
A
pesar de ser un misionero cristiano, Llull amaba y comprendía el
pensamiento árabe y respetaba en gran medida sus avanzados sistemas.
Así, en su primer libro utiliza la lógica de los científicos
árabes, su simbología, su álgebra y sus razonamientos.
Escribía
y hablaba perfectamente en catalán, latín y árabe; y utilizaba
indistintamente cualquiera de estas lenguas para dirigirse a quien la
comprendiera mejor. Si el público de su nuevo libro era de baja
condición, no vacilaba en expresar los más elevados conceptos
filosóficos en alegres versos, y siempre preconizó la conversión
de los infieles por la vía del cariño, del amor y sin ningún tipo
de coerción ni de violencia.
La
máquina.
Uno
de los propósitos principales de la actividad literaria de Llull fue
señalar los errores de los racionalistas como Averroes.
Así
pues, Llull se dedicó a diseñar y construir una máquina lógica.
De naturaleza mecánica, en ella las teorías, los sujetos y los
predicados teológicos estaban organizados en figuras geométricas de
las consideradas "perfectas" (por ejemplo círculos,
cuadrados y triángulos). Al operar unos diales y palancas, girando
manivelas y dando vueltas a un volante, las proposiciones y tesis se
movían a lo largo de unas guías y se detenían frente a la postura
positiva (certeza) o negativa (error) según correspondiese. Según
Llull, la máquina podía probar por sí misma la verdad o mentira de
un postulado.
El
religioso bautizó a su instrumento con el nombre de Ars Generalis
Ultima ('Última arte general') o Ars Magna ('Gran arte'), aunque hoy
se la conoce a veces como Ars Magna et Ultima. El ingenio fue tan
importante para él que dedicó la mayor parte de su ingente obra a
describirlo y explicarlo. La realidad teórica subyacente en aquel
artefacto era una fusión o identificación de la teología con la
filosofía, orientada a explicar las verdades de ambas ciencias como
si fueran una.[cita requerida]
El
razonamiento
Los
estudiosos cristianos del siglo XIII celebraron el hallazgo de Llull,
a pesar de que pronto detectaron los problemas del razonamiento
luliano. Si bien es cierto que normalmente ambas ciencias están de
acuerdo (porque lo que es cierto en filosofía no puede ser falso
para el teólogo) ambas llegan a la verdad por caminos diversos: la
teología se apoya en la razón y la revelación divina, mientras que
el filósofo está solo frente al problema, provisto únicamente de
su propia razón. Los árabes fueron un paso más allá: criticaban a
la Ars Magna expresando que, según ellos, lo que es falso en
filosofía «perfectamente puede ser verdadero en teología», porque
nada es imposible para Dios y Él muy bien puede pasar por encima de
las limitaciones de la ciencia. Este concepto se conoce como «Verdad
de Doble Nivel».
En
su afán de refutar a los musulmanes, Llull exageró el concepto en
el sentido opuesto: opinó que la doble verdad era imposible puesto
que la teología y la filosofía eran en verdad la misma cosa.
Equiparaba de este modo e identificaba a la fe con la razón. El
descreído no era capaz de razonar, y el hombre de fe aplicaba una
razón perfecta. De este modo creyó haber resuelto, gracias a las
pruebas de significados lógicos y por supuesto a su mecanismo, una
de las más grandes controversias de la historia del conocimiento.
El
problema de estos postulados era que arrasaban con la diferencia
entre las verdades naturales y sobrenaturales. Como Llull era
esencialmente un filósofo místico, para él la razón no puede
vérselas con las verdades más altas; para ello, es preciso en toda
circunstancia echar mano de la fe. De esta manera, afirmaba que la fe
iluminaba a la razón, por ejemplo, para desentrañar el misterio de
la Santísima Trinidad: hay un solo Dios verdadero representado en
tres personas, que a pesar de todo no son ni pueden ser «tres
dioses». Creyó, mediante mecanismos similares, poder llegar a
probar el motivo de todos los misterios y las razones de todos los
artículos de fe.
Las
consecuencias
La
técnica luliana fue difundida en España por sus seguidores (los
lulianos), que las enseñaron desde sus cátedras en diversas
universidades como las de Barcelona y Valencia.
Pero
la jerarquía católica no vio con buenos ojos la difusión de esta
doctrina, porque al punto comprendió el peligro de disolver la
diferencia entre una verdad natural y otra sobrenatural.
Dos
papas condenaron formalmente al lulianismo: Gregorio IX en 1736 y
Pablo IV más tarde. Como consecuencia de ello, el beato nunca fue
canonizado, aunque el proceso se ha reactivado recientemente.
En
una de sus obras llull sobre los modos escalares del entendimiento
los organizan de la siguiente manera:
Modalidad
lógica: contiene las escalas de la diferencia, la concordancia y la
oposición.
Modalidad
situacional: contiene las escalas del principio, el medio y el fin.
Modalidad
cuantitativa: contiene las escalas de la mayoridad, la igualdad y la
minoridad.
Como
se ve, Llull establece entonces nueve modos escalares que, todos
juntos, permiten desentrañar de un modo sucesivo, gradual y cada vez
más específico la naturaleza íntima de los seres y los fenómenos
naturales.
Así
como en el Árbol de la Ciencia de 1505.
Posiblemente
la obra más importante de Llull en el sentido enciclopédico, ocupa
numerosos volúmenes, lo que hace que en 2007 no se haya editado
completa.
En
esta pieza, el beato recurre a una analogía común en él: la
comparación orgánica, en la que cada ciencia se representa como un
árbol con raíces, tronco, ramas, hojas y frutos. Las raíces
representan los principios básicos de cada ciencia; el tronco, la
estructura; las ramas, los géneros; las hojas, las especies; y los
frutos, los individuos, sus actos y sus finalidades.
Existen
en la cosmovisión luliana catorce árboles principales y dos
auxiliares:
Árboles
principales
- Elemental:
estudia la física
- Vegetal:
la botánica
- Sensual:
biología
- Imaginal:
artes
- Humanal:
antropología
- Moral:
ética
- Imperial:
política
- Apostoical:
eclesiología
- Celestial:
astrología
- Angelical:
angelología
- Eviternal:
escatología
- Maternal:
mariología
- Cristianal:
cristología
- Divinal:
teología
Árboles
auxiliares
- Ejemplifical:
guía ilustrativa de los anteriores, a los que explica echando mano
de ejemplos, proverbios y refranes
- Cuestional:
refrenda en términos de la lógica las cuestiones relativas a los
demás
Se
trata de una discusión entre dos hermanas, la ciencia y la fe.
Aunque
el sistema pueda parecer esquemático, los árboles lulianos expresan
una clara sistematización del conocimiento que organiza y simplifica
el estudio de las diversas disciplinas tratadas.
Analizando
a Ramón Llull, tenemos que fue una de la las figuras más avanzadas
en el campo de espiritual, teológico y literario de la edad media,
donde propuso métodos de elección , en un momento de su vida Llull
se dedico a llevar una vida mundana y alegre, disfrutando de lujos
con gran ostentación y teniendo amoríos con doncellas, incluso
adulterios declarados, durante este período su obra se reduce a
canciones de amor, picarescas y divertidas, aptas para ser cantadas
por los trovadores de la época. Llull tuvo un cambio radical y
transcendental al tener visiones de Jesucristo crucificad, dejando y
abandonado su vida familiar y lujosa, conoció y compro a un esclavo
que uso para aprender Árabe, empezó a construir monasterios donde
su objetivo estaba enfocado al adiestramiento de misioneros para
cristianizar a los árabes, enseñándole las técnicas misioneras y
métodos para desautorizar la filosofía islámica, así como la
enseñanza de árabe.
Combino
estudios lingüísticos y teológicos para que los misioneros
pudiesen evangelizar a fieles de otra religiones e idiomas, podemos
observa que Llull uso todo lo que tenía a su alcance para cumplir
con sus propósitos e incluso aun no teniendo herramientas con
respecto al idioma árabe busco la manera de aprenderlo para terminar
de cumplir con lo que deseaba hacer.