San Agustín de Hipona
CONTEXTO
HISTORICO, SOCIOCULTURAL Y FILOSOFICO DE AGUSTIN DE HIPONA
El
«Doctor de la Gracia» fue el máximo pensador del cristianismo del
primer milenio y según Antonio Livi uno de los más grandes genios
de la humanidad, Autor prolífico, dedicó gran parte de su vida
a escribir sobre filosofía y teología, siendo Confesiones y La
ciudad de Dios sus obras más destacadas.
Agustin
de hipona vive durante el s. IV y 1os años del s.V; en el momento de
la transicion que se incia con "la invasion de los barbaros".
Situado
en la frontera entre los mundos clasico y medieval, san agustin al
que cabe considerar el 1er filosofo medieval, trabaja en los ultimos
momentos del imperio romano, en un contexto de crisis generalizado,
en el que la cultura antigua declina y es sustituida por el
cristianismo, en todos sus ordenes: literario, artistico y filosofico
Criticado
por los filosofos paganos, el cristianismo utilizo el saber
filosofico para apoyar los dogmas de la fe. estas sintesis entre
religion cristiana y filosofia dara lugar a la patristica, filosofia
elaborada por los 1os padres de la iglesia, entre los que destaca
san agustin. la patristica utilizo ppalm. el neoplatonismo y el
estoicismo para elaborar la 1ª filosofia cristiana, que se
desarrollo inicialmente en permanente lucha con el pensamiento
clasico agonizante (sobre todo frente al esceptisicismo academico) y
con las multiples heregias surgidas en el seno del propio
cristianismo (pelagionismo, gnosticismo, arrianismo, etc).
En
la patristica surgen muchos de los problemas caracterisitcos de la
filosofia medieval, ajenos al universo cultural griego: las
relaciones entre razon y fe, la demostracion de la existencia de
Dios, la creacion, la libertad humana (en conexion con los conceptos
de culpa y pecado) a la interpretacion teologica del curso de la
historia.
Juan
Pablo II (1920 - 2005). Papa de la iglesia católica. "La
religión cristiana enseña a los hombres estas dos verdades: que hay
un Dios que los hombres pueden conocer, y que hay una corrupción en
su naturaleza que los hace indignos de Él. Es igualmente importante
para los hombres el conocer estos dos aspectos, y es igualmente
peligroso que el hombre conozca de Dios sin conocer la propia miseria
del hombre, y que conozca su miseria sin conocer al Redentor que lo
puede liberar de ella."
Juan
Pablo II (1920 - 2005). Papa de la iglesia católica. "De cien
hombres, uno leerá la Biblia. Los otros noventa y nueve leerán al
cristiano.









